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Guía

Ciclo hormonal y serotonina: cómo influyen en tu ánimo y tu alimentación

A lo largo del ciclo, la serotonina, los estrógenos y la progesterona suben y bajan, y con ellas cambian tu energía, tu ánimo y también lo que te apetece comer. Ponerle nombre al patrón ayuda a mirar los antojos y la irritabilidad de otra forma, no como una falta de fuerza de voluntad.

Qué hace cada hormona

Toca cada fase para ver qué pasa con tus hormonas y tu serotonina en ese momento del mes.

Concentración hormonal y serotonina durante el ciclo

Toca cada fase

FSH LH Estrógenos Progesterona Serotonina

Estrógenos, progesterona y serotonina en mínimos. Es normal notar más fatiga, menos tolerancia al estrés y, en algunos casos, peor calidad de sueño. No es el momento de exigirte más, sino el de más necesidad de calma.

Los estrógenos suben poco a poco y con ellos la serotonina. Mejora el ánimo, sube la energía y el rendimiento mental, y el apetito se regula con más facilidad. Buen momento para empezar cosas.

Pico de estrógenos, LH y serotonina. El punto de más vitalidad, bienestar y claridad mental de todo el ciclo.

La progesterona sube primero: algo más de metabolismo, retención de líquido y cierta resistencia a la insulina, sin que eso dispare aún el hambre. Al final de la fase cae junto al estrógeno y la serotonina, y ahí llegan la irritabilidad, la sensibilidad emocional y los antojos.

Zoom: los últimos días antes de la regla

Días 18 a 28: estrógenos, progesterona y serotonina caen a la vez. Ahí se concentran la irritabilidad y los antojos.

Fuente del gráfico

Curvas de FSH, LH, estrógenos y progesterona adaptadas de Moreno Gómez, E., & Jáuregui-Lobera, I. (2022). Curva de serotonina, estilización a partir de Barth et al. (2015) y Rapkin et al. (1987). Ver referencias completas al final de la guía.

Por qué pasa esto

Cuando la serotonina baja, el cuerpo busca subirla, y comer carbohidratos es una forma rápida de conseguirlo. Por eso los antojos de dulce se concentran los días antes de la regla, junto con más irritabilidad por la caída de estrógenos.

Se actualiza una idea muy repetida

La progesterona alta no es la que dispara tus antojos

Se creía

Progesterona alta = más hambre y antojos.

Muestra la evidencia reciente

Progesterona alta = menos antojos. Es su caída, justo antes de la regla, la que dispara el hambre.

Qué puedes hacer con esta información

Nada de esto se controla del todo, pero sí puedes ponerte las cosas más fáciles en los días de más antojo e irritabilidad:

Antes de la regla, más pescado azul

En la fase lútea, subir el pescado rico en Omega-3 ayuda a empezar la menstruación con menos inflamación y menos dolor, según varios ensayos clínicos sobre dismenorrea.

Un tentempié que sostiene de verdad

Queso curado de oveja o cabra, con uvas y un puñado de frutos secos: una combinación que aguanta bien en los días de más hambre.

Para el primer golpe de ansiedad por comer

Una tortilla francesa o un huevo duro funcionan bien para los primeros bocados de hambre emocional. Después, seguir con la comida que ya tenías planificada ayuda a no acabar pidiendo comida rápida o precocinada.

Si aparece el antojo, cómelo

Comerlo está bien, da satisfacción: una onza de chocolate negro, un par de galletas o un helado individual, lo que te pida el cuerpo. En ese momento, activa la alimentación consciente y cómelo con calma, disfrutándolo. Nadie pasa de golpe de comer antojos sin freno a dejar de necesitarlos.

Esta información describe patrones generales del ciclo hormonal y no sustituye una valoración médica, ginecológica o nutricional individual.

¿Notas que se complica en ciertos momentos del ciclo?

Si quieres mirar con más calma tu relación con la comida o tu cuerpo, puedes contarme, sin compromiso.

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Referencias

Barth, C., Villringer, A., & Sacher, J. (2015). Sex hormones affect neurotransmitters and shape the adult female brain during hormonal transition periods. Frontiers in Neuroscience, 9, 37.
Hamidovic, A., Soumare, F., Naveed, A., & Davis, J. (2023). Mid-luteal progesterone is inversely associated with premenstrual food cravings. Nutrients, 15(5), 1097.
Kale, M. B., Wankhede, N. L., et al. (2024). Unveiling the neurotransmitter symphony: Dynamic shifts in neurotransmitter levels during menstruation. Reproductive Sciences, 32, 26–40.
Mohammadi, M. M., Mirjalili, R., & Faraji, A. (2022). The impact of omega-3 polyunsaturated fatty acids on primary dysmenorrhea: A systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. European Journal of Clinical Pharmacology, 78, 721–731.
Moreno Gómez, E., & Jáuregui-Lobera, I. (2022). Variables emocionales y food craving: influencia del ciclo menstrual. JONNPR, 7(1), 28–63.
Rapkin, A. J., Edelmuth, E., Chang, L. C., Reading, A. E., McGuire, M. T., & Su, T. P. (1987). Whole-blood serotonin in premenstrual syndrome. Obstetrics and Gynecology, 70(4), 533–537.
Solomon, S. J., Kurzer, M. S., & Calloway, D. H. (1982). Menstrual cycle and basal metabolic rate in women. The American Journal of Clinical Nutrition, 36(4), 611–616.
Sundström Poromaa, I., Smith, S., & Gulinello, M. (2003). GABA receptors, progesterone and premenstrual dysphoric disorder. Archives of Women's Mental Health, 6(1), 23–41.
Yeung, E. H., Zhang, C., Mumford, S. L., et al. (2010). Longitudinal study of insulin resistance and sex hormones over the menstrual cycle: The BioCycle Study. The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, 95(12), 5435–5442.